Alojamiento turistico Teruel
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Alojamiento turístico en Teruel
Casa rural en el Bajo Aragón
La Ginebrosa, situada en el interfluvio del Bergantes y el Mezquín, a 28 km de Alcañiz, debe su nombre al abundante enebro («ginebre» en catalán) en la zona. Su historia incluye un antiguo poblado ibero en Monte Catma y una repoblación cristiana bajo Alfonso II, con carta puebla concedida por don Artal de Alagón en 1291.
Pasión por el Motor: MotorLand Aragón
Motorland Aragón es un complejo dedicado a la industria del motor y ocio ubicado en el municipio de Alcañiz, en la provincia de Teruel y que fue inaugurado en el año 2009. Con una superficie de 350 hectáreas, más grande que la población que le da nombre,el complejo dispone de seis circuitos: un autódromo, uno de karting y cuatro de tierra.
Igualmente, cuenta con un parque tecnológico de 21 hectáreas para investigación y prueba de materiales de fabricantes de vehículos y un área de ocio y cultura diseñada por el arquitecto Norman Foster.
Este proyecto se ha desarrollado a partir del entusiasmo ciudadano y el prestigio adquirido durante la época mítica del circuito urbano de Alcañiz.
Con el objetivo de continuar esta larga tradición nace la idea de construir una nueva ciudad, una ciudad única cuya esencia es el motor y que se proyecta al mundo como complejo multifuncional dedicado a la tecnología, el deporte, el ocio y la cultura.
Para su puesta en marcha La Ciudad del Motor (MotorLand Aragón) cuenta con un equipo de profesionales de reconocido prestigio y experiencia.
El proyecto tiene grandes metas como motor de progreso para todo el territorio, aprovechando la enorme tradición automovilística de la zona y su ubicación para atraer a grandes escuderías de las diferentes disciplinas, empresas del sector de la automoción y al público en general.
Evolución de un templo gótico al barroco
La sierra de La Ginebrosa se extiende por los términos de Torrevelilla, La Ginebrosa, Cañada de Verich y Calanda. Es una serranía fácilmente identificable desde numerosos lugares del Bajo Aragón. Corresponde a Torrevelilla parte de las umbrías de esta sierra, que llegan muy cerca de la localidad. La sierra esta ocupada por pinar de carrasco, y numeras carrascas. En las zonas más húmedas aparecen también robles.
Por la divisoria de esta sierra discurre un sendero que nos permite admirar las vistas y el paisaje del valle del Mezquín y de gran parte del Bajo Aragón. El lugar más apropiado para ello es el llamado Pilón de Torrevelilla, conocido así por el mojón geodésico que allí se encuentra, y del que pende un libro en donde uno puede plasmar sus sensaciones tras haber llegado hasta ese lugar.
Historia viva: El Puente sobre el Río Bergantes
El puente se encuentra situado sobre el río Bergantes, a 14 kilómetros del casco urbano.
El puente une los términos municipales de Aguaviva con La Ginebrosa, ya que el río hace de límite municipal. La fecha de construcción es 1622, pero los arranques evidencian una fecha de construcción anterior, siendo la fecha de 1622 una reparación o ampliación del puente.
Contaba con cuatro arcos de medio punto, aunque la riada del año 2000 le causó graves desperfectos, perdiendo dos arcos. Actualmente está totalmente reconstruido, ofreciendo un aspecto formidable.
Centro de interpretación del urbanismo medieval
Ubicado en el antiguo Horno de Pan, se han conservado diferentes elementos de su pasado, tales como el horno y la gran mesa de trabajo.
En él podemos conocer un poco mejor el trazado y la forma de construcción de algunos de los pueblos que tienen un trazado de recinto amurallado defensivo como es el caso de La Ginebrosa y algunas otras peculiaridades de La Ginebrosa como son sus masías, sus paisajes o parte de su historia.
Casa Consistorial: Estructura medieval
La casa consistorial de La Ginebrosa presenta tres fachadas una de ellas a la Calle San Cristóbal, otra a la calle San Roque y otra a la plaza. De origen medieval como atestiguan los arcos ojivales, se modifica en el siglo XVII, con arcos de medio punto y balcones con rejas de forja (está fechado en 1636). Conserva un amplio zaguán y la cárcel.
La fachada principal mira a la plaza de la localidad sobreponiendo su arquitectura a la estructura medieval de arcos apuntados abundantes en todo el lugar.
El acceso se realiza mediante una puerta de arco de medio punto dovelada, sobre ella se abre un balcón y ventana adintelados de trazo funcional y sobre ella un altillo a modo de galería de cuatro ventanas cuadradas.
La Ermita que guarda la tradición de las cerezas
Esta ermita está situada a una distancia considerable de la población, en la zona conocida como “Las Masadetas”, que como su nombre indica está conformada por un grupo de masadas o casas de campo. En ella se celebra ‘la fiesta de las cerezas’. Tradicionalmente esta fiesta-romería se celebraba el 3 de junio. Actualmente se hace coincidir con un fin de semana de ese mismo mes, el primero o el segundo, dependiendo de cuando se celebre ese año la ‘Pascua Florida’. Esta fiesta sirve para ensalzar las sabrosas cerezas de La Ginebrosa, de reconocida y merecida fama.
El edificio es de una gran sencillez. Tiene planta rectangular, una sola nave y testero recto. Presenta cubierta a doble vertiente, con la característica teja árabe en el exterior, y en el interior, los tradicionales maderos.
En el exterior, sobre el arco que define su acceso principal, puede leerse sobre una lápida cuadrada una inscripción alusiva a la construcción de la obra: Se fabricó el año 1842.
Evolución de un templo gótico al barroco
La iglesia parroquial de San Bartolomé es un templo gótico remodelado en época barroca. Está situado en el extremo sudoriental de la población.
Es de planta rectangular, con una amplia nave de tres tramos, cabecera poligonal y capillas laterales. La estructura gótica del siglo XIV o XV perdura en la zona de la cabecera, en el tramo de la nave más próximo al ábside y en las dos capillas laterales que se abren a él. El resto del templo se corresponde con la reforma o ampliación del siglo XVII: los otros dos tramos de la nave, las capillas que se abren a ellos, la fachada y su robusta torre campanario. Ésta se eleva en la zona de los pies, en el lado del Evangelio; tiene planta cuadrada, pequeños vanos y remate de chapitel.
En el exterior se reflejan claramente los dos grandes momentos constructivos de esta obra: la primitiva construcción gótica y la ampliación barroca posterior. La parte más antigua presenta elementos escultóricos góticos: tracería de sus ventanales, friso de trilóbulos, canecillos y gárgolas.
En el interior también se observan estas dos fases. La zona correspondiente a la etapa gótica se cubre con bóvedas de nervios o crucería posteriormente decoradas con estucos y pinturas barrocas. El resto del templo está cubierto, prácticamente en su totalidad, con preciosistas bóvedas de crucería estrellada. También presenta esta decoración el coro alto situado a los pies del templo.
Una joya arquitectónica en la zona
Edificio semiabierto, construido en sillería y mampuesto, con una forma de «L» muy poco usual en el resto de lavaderos de la zona. Su cubrimiento, probablemente de factura posterior a la obra original, sorprende al contar con dos tipos de tejado, uno abierto con vierte aguas al interior de la primera pila y otro cerrado con doble vertiente para proteger la segunda.
Contiene dos pilas situadas al mismo nivel del suelo, por lo que había que lavar de rodillas, una cuadrada para el lavado y otra rectangular para el aclarado. La estructura estaba muy deteriorada, por lo que ha habido que reconstruirla casi en su totalidad, si bien se han conservado algunas partes originales como el pilar central de la segunda pila que contiene la fecha grabada de 1816.
El lavadero mantiene también las canalizaciones interiores, tanto de recepción de agua como de evacuación de la misma. Aprovecha el agua, que hoy se destina a usos agrícolas y ganaderos, procedentes de la fuente-lavadero adyacente y que se recoge en un depósito o aljibe abovedado anexo y bien conservado.
Frente a él se levantan los restos de un antiguo molino aceitero de 1868 según reza en el escudo grabado en la clave de la puerta.
La nevera de La Ginebrosa: Un viaje al pasado
En las comarcas del Bajo Aragón encontramos una particular ruta cultural y arquitectónica que nos descubre las neveras y bóvedas del frío de las localidades de Alcañiz, Belmonte de San José, Calanda, Cañada de Verich, Ginebrosa, La Mata de los Olmos y Valdealgorfa. Se trata de un conjunto de construcciones de los siglos XVI y XVII diseñadas para almacenar la nieve caída durante el invierno y transformar ésta en hielo, un recurso muy apreciado en la época.
Cada una de las bóvedas aborda un tema relacionado con la nieve y el frío, contando con un proyecto de musealización propio compuesto por locuciones, videos multimedia, paneles o reproducciones de herramientas, todo ello destinado a que descubráis, a través de una visita autoguiada, cuestiones tales como la forma en la que se construye una bóveda, cómo se almacena la nieve, la técnica por la cual se transforma en hielo y los diferentes usos que de éste se hacían.
Descubriendo la antigua presa: Historia y ruinas
Los restos de una antigua presa se encuentran en el río Guadalope, cerca de los surgimientos naturales conocidos como ‘Los Fontanales’, en la cola del actual pantano de Calanda. Están ubicados en el término municipal de La Ginebrosa, junto al límite con Calanda.
Esta presa formaba parte de un sistema hidráulico encargado por el infante don Antonio Pascual de Borbón, hijo de Carlos III, al arquitecto Juan de Villanueva, destacado representante del neoclasicismo español. Villanueva es conocido por obras como el Museo del Prado, el Palacio del Pardo, la Plaza Mayor de Madrid y los Jardines del Retiro.
Además de los restos de la presa, que muestran una estructura escalonada de cantería, se conservan las ruinas de la casa de compuertas y parte de la acequia de riego. Estas construcciones quedaron ocultas hace tres décadas con la creación del pantano de Calanda, pero se hacen visibles cuando el nivel del agua es bajo.
